blog de la Unidad de Apoyo a la Actividad Profesional
Insular Asistencia es un Centro Especial de Empleo encargado del control de las zonas azules en la localidad de Vecindario, en el municipio de Santa Lucía de Tirajana, Gran Canaria. Esta actividad laboral genera empleo digno remunerado para personas con discapacidad desde el año 2001. De igual manera y conforme a lo dispuesto en el Real Decreto que desarrolla el reglamento de los Centros Especial de Empleo, Insular Asistencia a través de su unidad de apoyo realiza prestación de servicios de ajuste personal y social que faciliten una mejor integración sociolaboral y adaptación social. En la actualidad, la plantilla de Insular Asistencia está compuesta por 22 trabajadores, con diferente diversidad funcional, siendo la mayoritaria la discapacidad psíquica/intelectual. En este blog exponemos aquellas actividades y acciones de ajuste y apoyo más relevantes que llevamos a cabo desde Insular Asistencia. La prestación de un buen servicio de valor a nuestra comunidad es una meta por la que nos esforzamos cada día.
Las competencias transversales son el conjunto de habilidades, capacidades y actitudes que una persona acumula durante su experiencia vital. Están relacionadas con los recursos que permiten a una persona actuar de manera eficientes en situaciones laborales y de la vida cotidiana. El hecho de adquirir conciencia de las habilidades, capacidades y actitudes que cada uno de nosotros es capaz de desarrollar de manera acertada, efectiva y eficiente, nos permite construir una imagen positiva y realista sobre nosotros mismos y que nos ayuda en los procesos de inserción laboral. Naturalmente esto es aplicable a cualquier persona, independientemente de sus características y diversidad funcional.
Hace unos días hemos implementado en nuestras acciones de ajuste personal y social, un proceso de autoevaluación de competencias transversales.
Empezamos esta experiencia con la utilización de un programa informático destinado a diagnosticar e informar a trabajadores en situaciones de especial vulnerabilidad y desventaja social - que vienen desarrollando en su trayectoria laboral y en nuestra entidad actualmente, niveles de competencia 1 y 2: competencias rutinarias y previsibles, y competencias realizadas en varios contextos que requiere un grado medio de autonomía y responsabilidad individual - de la situación de su marco competencial en relación a las exigencias de su puesto de trabajo actual.
Ejemplo de mapa de competencias de un trabajadora con discapacidad intelectual de nuestra organización. Existen 3 factores competenciales que requieren de mejora, tanto para el actual desempeño laboral, como para la valoración de una inserción en el mercado ordinario de trabajo.
El modelo de evaluación de competencias transversales nos permite implementar metodología centrada en la persona como eje del aprendizaje y desarrollo de sus recursos personales. Esto nos parece especialmente relevante para nuestro Centro Especial de Empleo de Insular Asistencia, porque nos permite movilizar todo el potencial de nuestros trabajadores y trabajadoras en situaciones reales de trabajo. Nuestra herramienta informática permite no solo abordar las competencias transversales en el ámbito laboral, sino también en el social.
Los datos que nos proporciona la administración de este instrumento informático nos está facilitando un proceso de reflexión a través del cual los trabajadores tomen conciencia de esos recursos, habilidades, actitudes y capacidades que pueden ayudarle a resolver situaciones laborales. Y personales, también. Algunas situaciones de la herramienta interactiva de autovaloración, establece cuestiones de reflexión importantes, como la dificultad de conciliar la vida personal - familiar y la vida laboral. En estos casos la Unidad de Apoyo tiene elementos de juicio suficientes para tratar de corregir, lo mejor posible, situaciones de insatisfacción laboral.
Los trabajadores con discapacidad han de hacer frente a factores psicosociales presentes en su entorno laboral. El desequilibrio entre las demandas laborales y los recursos de que disponen los sitúa en una posición de riesgo y reduce su calidad de vida laboral. Esta situación, sin embargo, no es difícil de prevenir a través de la formación en riesgos laborales de carácter psicosocial.
Tener un empleo no es todo y no es lo único que necesita una persona con discapacidad para satisfacer sus expectativas profesionales. Para muchos de estos trabajadores obtener equilibrio entre las demandas del trabajo y los recursos personales de que disponen para hacerles frente, es fundamental para él/ella, y cómo no, para la entidad ante la que ha de ser capaz de llevar a cabo un desempeño productivo adecuado y eficiente. Para ello es importante que conozcan, mediante formación adecuada y adaptada en su caso, los factores implicados en la calidad de vida laboral a partir del conocimiento de los riesgos psicosociales y cómo prevenirlos.
En la formación anual de prevención de Insular Asistencia, por parte de nuestro servicio de prevención, hemos reforzado el conocimiento de algunos de los riesgos psicosociales que más nos pueden afectar por la naturaleza de nuestro trabajo como controladores de zonas azules. En particular se dedicó tiempo y espacio para hablar sobre el estrés y la ansiedad producto de la actividad laboral, especialmente la producida por la interacción con los usuarios y clientes de nuestros servicios.
La capacidad de prevención del estrés en la actividad diaria no sólo mejorará con esta formación. Para que su efectividad sea suficiente necesita de acompañamiento y apoyo frecuente en el propio puesto de trabajo. Así, propiciamos el apoyo de los supervisores y de los compañeros. Partimos del convencimiento que nos proporciona experiencias anteriores conforme a las cuales estos apoyos mejoran el afrontamiento de la carga laboral y de las ambigüedades de rol (1).
Las conductas de apoyo y ayuda de coordinadores, encargados y supervisores, por ejemplo en la orientación de las tareas, motivación para el logro de objetivos, intervención en la resolución de conflictos (este año hemos propiciado la formación especializada de nuestros mandos en estos aspectos). Por otro lado, el apoyo de los compañeros favorece la disminución del impacto negativo de los estresores laborales, ya que los trabajadores pueden colaborar entre sí, aclarar dudas sobre las tareas y resolver de forma cooperativa las situaciones de dificultad en el trabajo. Para mejorar la interacción positiva y la colaboración entre nuestros trabajadores, fomentamos la relación entre ellos en reuniones y actos culturales en los que participan.
(1) Conforme a la Nota técnica (NTP388) del Instituto Nacional de Salud e Higiene en el trabajo, que establece como ambigüedad de rol la falta de definición en relación a los objetivos del trabajo, las responsabilidades, la comunicación, la autoridad y los procedimientos de trabajo.
Si tienes interés en conocer mejor la importancia de prevenir los riesgos psicosociales en trabajadores con discapacidad, puedes consultar el informe Riesgos psicosociales en trabajadores con discapacidad, de V. Pérez y Carlos Alcover, del Departamento de Psicología de la Universidad Rey Juan Carlos.
Los Centros Especiales de Empelo somos empresas cuyo objetivo principal es realizar un trabajo productivo proporcionando a los trabajadores con discapacidad la realización de un trabajo adecuado a sus características personales, remunerado y productivo que facilite la integración laboral de éstos en el mercado ordinario de trabajo. Esto nos dice la legislación que regula la actividad de estos centros de trabajo. un trabajo digno y alejado de la precariedad laboral, creemos que también debería decir. En cualquier caso nosotros, lo que dice y lo que tal vez debería decir, tratamos de llevarlo a cabo de forma sistemática.
Visita a la exposición Hábitats. Ateneo Municipal de Santa Lucía de Tirajana.
Para alcanzar este objetivo desde nuestra Unidad de Apoyo, nos preocupamos por realizar los ajustes sociales y personales que las necesidades detectadas en nuestros trabajadores en los distintos ámbitos funcionales, promocionando principalmente la autonomía y autodeterminación de estas personas. Ya no solo creemos, sino que sabemos, que la relación positiva entre un trabajo adecuado y los apoyos para mejorar la calidad de vida en general, es fuente generadora de mayor competencia y eficiencia laboral.Son más de quince los años de experiencia de Insular Asistencia y en algunos de nuestros profesionales más de 30 , en el trabajo con personas con discapacidad, para saber de la gran importancia que los ajustes personales y sociales, para alcanzar metas de competitividad y desempeño productivo. La determinación, programación y ejecución de los apoyos individualizados necesarios para alcanzar esta autonomía en las personas con discapacidad son fundamentales para el éxito de las Unidades de Apoyo.
Llamamos Apoyos al conjunto de actividades y estrategias de acompañamiento y herramientas de intervención aplicables a cada trabajador de conformidad con un plan individualizado de apoyos para cada área, que se realiza a partir de la Programación de Apoyos Individualizado (PAI) de carácter general, que hacemos de cada uno de nuestros trabajadores desde el mismo momento en que ingresa en nuestra empresa. En general, la construcción de este procedimiento parte de una visión de actuación centrada en la persona. La aplicación práctica de esta forma de proceder nos lleva a actuaciones en el propio entorno laboral a partir de:
Apoyos instrumentales: medios y recursos para que el trabajador desarrolle su actividad productiva de forma autónoma en las mejores condiciones posibles.
Apoyo informativo: a través de reuniones y entrevistas sobre cualquier aspecto que afecta a su relación laboral y también psicosocial. En este aspecto es muy importante la intervención familiar como apoyo a la mejora de la autonomía de la persona.
Apoyo emocional: En muchos casos, el intercambio de experiencias emocionales, actitudinales y comportamentales, ayuda a mejorar la autoestima en este tipo de trabajadores y su mejor adaptación a las condiciones personales, lo que sin duda contribuye a un mejor desempeño laboral.
Los apoyos de integración sociolaboral.
Video de la visita. Compartimos la experiencia, el diálogo. Promocionamos la interrelación positiva entre compañeros de trabajo, que mejore el clima laboral a partir de la actividad de ajuste sociocomunitaria.
La facilitación de apoyos en actividades comunitarias ayuda a un desarrollo pleno de las personas con discapacidad, especialmente en su capacidad de autonomía y en la interrelación con el entorno y con los demás. Un trabajador con discapacidad que crece en su capacidad de análisis del entorno, adquiere fortalezas para prevenir las situaciones de dependencia; probablemente muchos de los que trabajamos en este sector como profesionales, estaremos de acuerdo en que, cuando la personas con discapacidad en situación de empleo protegido (y en otras situaciones también) adquiere capacidades de identificación de metas y expectativas de vida futura deseada, mejora en todos los aspectos de su quehacer cotidiano.
La formación en acciones sociales ha sido un objetivo claro y definido por parte de nuestra entidad para poder atender y satisfacer las necesidades sociolaborales de nuestros trabajadores con diversidad funcional.
Vivir en sociedad supone la aparición de todo tipo de conflictos: personales, grupales, económicos, etc., y cada uno de ellos tiene unas determinadas características y evoluciona de forma específica. Todos los conflictos nacen y se transforman, esta es la orientación que pretendemos aplicarle a todas aquellas situaciones que generen conflicto como consecuencia de nuestra actividad laboral y las relaciones que de ella se desprenden, así como de las situaciones personales, familiares y comunitarias que afecten al desempeño de una buena calidad de vida laboral y general de nuestros trabajadores.
La reacción que tenemos ante el conflicto determina su transformación. No es lo mismo si lo evadimos, si nos adaptamos o si buscamos alternativas. Con esta meta nuestros profesionales de las Unidades de Apoyo se han preparado durante estos últimos días en una formación especializada impartida por profesionales de la Fundación Pere Tarrés de Barcelona y auspiciada por la Fundación Mapfre Guanarteme, entidades de prestigio que nos certifican la participación en este curso tan importante para nosotros. Estamos convencidos que el aprovechamiento de los conocimientos adquiridos nos van a servir de elemento facilitador para abordar cualquier conflicto, sea estructural, de valores, de relación o de intereses que se produzcan en el desempeño de nuestra actividad o en el desarrollo general de nuestra entidad Insular Asistencia.
En esta última semana, también, algunos de nuestros trabajadores con discapacidad han participado en formación formal en primeros auxilios, impartida por los servicios de prevención Premap de la mutua Fremap. De esta manera potenciamos formación práctica y operativa de importante relevancia para el desempeño de la actividad laboral de controladores de zonas azules en el Municipio de Santa Lucía de Tirajana. En nuestro objetivo de realizar un buen servicio a nuestra comunidad de referencia, dotamos a nuestros trabajadores de conocimientos, competencias y herramientas operativas que mejoren la atención al público, incluso en casos de accidentes leves con los que se pueden encontrar en el desarrollo de su actividad profesional. Esta formación, en los casos de personas con diversidad de carácter intelectual, han requerido una adaptación y especificidad en el desarrollos de los contenidos, para que la adquisición final de competencias se ajuste razonablemente a la realidad del desempeño de la actividad laboral de estas personas y pudieran adquirir con garantías los conocimientos básicos necesarios sobre primeros auxilios en situaciones de accidentalidad leve.
Como muchos otros aspectos, la motivación laboral es algo que puede y debe seguirse practicando y perfeccionando. Si bien esto es válido para todo el mundo, no para todo el mundo es fácil motivarse así mismos cada día. Para las personas con discapacidad, aunque algunos estudios indiquen que son personas que muestran una gran dosis de motivación y superación personal, tampoco les es fácil encontrar motivación. para enfrentarse al desempeño cotidiano de su actividad laboral, especialmente cuando esta tiene la complejidad propia del trato con el público. En nuestro contacto frecuente con los trabajadores, en las entrevistas que mantenemos con ellos, y también con alguno de sus familiares,nos hemos planteado desarrollar el conocimiento y la práctica de ¡¡la motivación laboral!! Para avanzar hacia este objetivo, ponemos en marcha el conocimiento de una serie de pautas que nos servirán a todos para desempeñar nuestras tareas procurándonos un marco de clima organizacional, que los psicólogos del trabajo denominamos como clima motivacional de implicación en la maestría: caracterizado por la valoración del esfuerzo, el aprendizaje y la mejora continua. Un resumen de las pautas que desarrollamos para alcanzar un mejor estado de calidad laboral y, obviamente, personal y social, sería:
Aprender a distinguir qué es motivación:: Principalmente evitando los conceptos erróneos sobre la motivación, como confundirla con activación emocional (gritos, precisiones, increpaciones). Este aprendizaje pasa por conocer a cada individuo, lo que ayudará a prevenir y solucionar conflictos y problemas.
Aprender a mantener la distancia óptima: en la relación con cada uno de las personas con las que interaccionamos laboralmente. Formar en esta capacidad es fundamental para el éxito laboral de las personas con discapacidad, especialmente en aquellos que forme parte de un Cee en cuyo desempeño tenga mucha importancia la relaciones con el cliente. Este apartado, en nuestro caso, lo venimos complementando con formación específica en atención al cliente y relación con clientes difíciles (como pueden leer en un post anterior de este blog), y que forma parte de nuestro itinerario de formación adaptada a las exigencias laborales de nuestro Cee.
Criticar los hechos y no a las personas: criticar el comportamiento concreto que puede ser mejorado es más constructivo que criticar a las personas. Esto puede conllevar trabajar individualmente y de acuerdo con el diagnóstico inicial del trabajador o con las necesidades detectadas, en nuestro caso mediante las escalas de calidad de vida y adaptación al puesto de trabajo, aspectos de la personalidad del trabajador con tendencia a la crítica a los compañeros y/o justificación de errores propios en base a los errores de los demás. Esto no es algo característico o propio de trabajadores con discapacidad, sino una forma habitual de relacionarse laboralmente de muchas personas, incluidos algunos de nuestros trabajadores con discapacidad. Nuestro objetivo formativo es promover la crítica constructiva y proporcionar a nuestros trabajadores y a nuestros profesionales de U.A, también, información necesaria para actuar motivadamente en busca de un mejor resultado.
Ser empático y flexible: no es sencillo ponerse en la piel del otro, y por un momento situarse en la perspectiva ajena y no en la propia, con la finalidad de comprender mejor las necesidades o las situaciones particulares de la otra persona.. Sin embargo la empatía es un buen empuje para la motivación. La empatía nos proporciona habilidades interpersonales de autocontrol que facilitan la mejora en el trato con los demás y nuestra predisposición a una mayor eficacia en el desempeño de nuestras actividades diarias, incluida, naturalmente, la laboral. La flexibilidad, necesaria en muchas ocasiones para alcanzar una adecuada adaptación al puesto de trabajo, siempre que consigamos vivirla como esa motivación por la cual comprendemos que para mejorar hay que cambiar. Es responsabilidad de los responsables y jefes del Cee saber administrar estos cambios de la manera más adecuada para incentivar al trabajador. No perdamos de vista, no obstante, que demasiados cambios, o cambios caprichosos acaban por generar inestabilidad.
Gracias por leernos, en breve publicaremos algunas otras de nuestras experiencias en relación a la puesta en práctica de las funciones atribuibles a la Unidad de Apoyo en Cee.
Hace unos días, por la mañana, en las oficinas de Insular Asistencia, vivimos uno de esos momentos que te fortalecen para seguir trabajando en la mejora de la calidad sociolaboral de las personas con discapacidad. Como indicamos en nuestro blog, en la columna a tu izquierda, estamos abiertos a la colaboración desinteresada para fomentar las unidades de apoyo, para lo cual compartimos nuestra experiencias y aprendemos de la de los demás.
Recibimos la visita de una trabajadora social responsable de la unidad de apoyo de un Cee , con trabajadores en Gran Canaria y en Tenerife. Resultó muy gratificante el entusiasmo y la motivación con la que afronta su trabajo y las ganas de hacer las cosas bien. Siempre es más fácil hacer las cosas bien que hacerlas mal, y ella transmite facilidad en la forma de afrontar los retos que le plantean los trabajadores con discapacidad de su entidad. Hablamos de cómo motivar a la participación de los trabajadores que mostraban contrariedad, cuando no rechazo, a la participación en alguno de los ámbitos funcionales de trabajo que se han de potenciar desde las unidades de apoyo. Nos comentó cómo se había preocupado mucho por buscar información, como la habían ayudado y mucho en algunos casos y en otros en los que encontró una oferta comercial de externalización de los servicios de ajuste. El rato de conversación que tuvimos en las oficinas de Insular Asistencia y en la visita a alguno de los puestos de trabajo de nuestra organización, fue de provecho. Hablamos de algunas de las principales dudas que nos asaltan a la hora de ofrecer alternativas para la mejora de la calidad de vida de nuestros trabajadores con discapacidad, de las cosas que los suyos como los nuestros a pesar de tener cometidos laborales bien diferenciados, comparten necesidades comunes, sobre las que sin duda toda idea, iniciativa o propuesta son de gran ayuda para encontrar la mejor manera de satisfacerlas, en la medida de las posibilidades de cada uno.
Resultó ser un buen día para colaborar y compartir nuestras experiencias de manera que todos aprendimos un poco más sobre cómo llevar a cabo las funciones de las Unidades de Apoyo. La preocupación porque los servicios de ajuste personal y social sean los más adecuados posibles a las características de cada uno de nuestros trabajadores en centros especiales de empleo. Un servicio de dentro hacia afuera, conectando el ámbito laboral habitual con la cotidianidad social y la integración en la comunidad.
La intención es mantener contactos profesional fluidos que nos ayude a resolver dudas en un momento dado. Era martes y 13, pero al igual que hemos hecho con las estereotipias y falsedades que tanto discriminan a las personas con discapacidad y en concreto por lo que se refiere a su integración sociocultural, no nos íbamos a preocupar por esta superchería.
Hoy hemos recibido la visita de algunos miembros de la familia de nuestra última trabajadora contratada. Cabía reunirnos para conocernos y explicarles la importancia de establecer relaciones de comunicación entre familia y centro especial de empleo, a fin de dar cumplimiento y desarrollar lo establecido en el Real Decreto 469/2006, de 21 de abril, que regula las Unidades de Apoyo a la actividad profesional en los Centros Especiales de Empleo y establece entre las funciones de dicha unidad y de los profesionales adscritos a ella, el establecimiento de relaciones precisas con el entorno familiar Nuestro objetivo en el apoyo e implicación de las familias es: no solo la mejora en la calidad de vida sociolaboral de nuestros trabajadores, sino, y en la medida que las actitudes positivas y los estado de bienestar afectan a estos trabajadores con discapacidad y a su entorno, la mejora en las relaciones familiares.
Todo grupo familiar, independientemente de la existencia de discapacidad en
uno de sus miembros, debe pasar por distintas etapas en las cuales se producen
incertidumbres y cambios. Uno de estos periodos, especialmente difíciles, es el de la incorporación de la personas con discapacidad al mundo laboral, que para la mayoría de las familias supone la búsqueda de orientación y recursos que permitan ordenar las dificultades para la incorporación de la persona con discapacidad al mercado laboral y, en su caso (que no son mayoría) para apoyar su permanencia en el mismo. Las personas que se encuentran en su entorno social se preocupan mucho por saber si la manera en que actúan es adecuada para favorecer la motivación y la disminución del estrés de la persona que busca trabajo o que quiere retenerlo. En la mayoría de los casos en los que las empresas que tenemos contratadas personas con discapacidad, interaccionamos positivamente con las familias, no solo mejoramos la percepción de estas sobre la disminución de la ansiedad de su familiar, sino que les proporcionamos herramientas de participación y vinculación emocional con un proyecto de capacitación para la mejora competencial del trabajador. El trabajador, a través de la conjunción del apoyo familiar y de la empresa, adquiere calidad de vida y bienestar psicológico y emocional, desarrollo personal y autodeterminación. A cambio, las entidades, como los centros especiales de empleo, y también las empresas ordinarias, obtenemos ese feedback de motivación que hace de nuestros empleados con discapacidad, trabajadores mucho más eficientes y comprometidos. ¿Cómo puede actuar la familia de un trabajador con discapacidad para contribuir en su calidad de vida laboral?
En nuestras reuniones con los familiares de nuestros trabajadores del Cee Insular Asistencia el foco de nuestro dialogo se centra en un concepto clave: el de autodeterminación. En muchos casos, principalmente en relación a los trabajadores con discpacidad intelectual (que en nuestro caso son mayoría), la familia debe desempeñar un papel importante en cuanto a contribuir a la mejora de la autonomía del trabajador/a. Nos preocupa trabajar con el trabajador y su familia diferentes factores necesarios para que la calidad de vida sociolaboral sea lo más real posible. En este sentido, por ejemplo, trabajar las habilidades de autodirección que propicien el control de su propia conducta por parte de estas personas con diversidad funcional, por que igual que nos ocurre a todos y cada uno de nosotros, en casi todas las situaciones, especialmente las adversas, es esencial disponer de los automatismos necesarios para que nuestra conducta sea capaz de controlar nuestro medio y las interacciones sociales significativas y recíprocas que en él se producen. Con las familias buscamos acuerdos de colaboración para alcanzar el mayor nivel de autodeterminación posible en el trabajador con discapacidad. No se trata de acuerdos complicados, sino al contrario, favorecer cosas tan sencillas como dar importancia al logro de metas estableciendo espectativas realistas en cuanto a su empleo, abrir posibilidades para la interacción efectiva con otras personas, favorecer la toma autónoma de decisiones y apoyarlas; compartir los errores y aprender de ellos, etc. El objetivo para este año 2016 de nuestra Unidad de Apoyo, es ir integrando a las familias en la colaboración y en el compromiso, también, de mejorar la calidad sociolaboral de las personas con discapacidad que integran nuestra entidad o que se relaciona con ella de una u otra forma.
En una próxima entrada de blog comentaremos las ideas y acciones que estamos emprendiendo en materia de asistencia al trabajador en los procesos de incorporación al mercado ordinario de trabajo.